Las recientes declaraciones del presidente Trump parecen más un mensaje de que Estados Unidos continuará ejerciendo presión económica y militar sin fijar un calendario que una señal de que la reanudación de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán sea inminente. En una entrevista con Al Jazeera del 26 de agosto de 2026, Trump dijo, en esencia, que no había una fecha establecida para que Irán regresara a las negociaciones y que no tenía prisa. En la misma entrevista afirmó que tanto las medidas económicas como las militares contra Irán estaban siendo eficaces.

El punto clave confirmado hasta ahora no es tanto la expresión «reanudación de las negociaciones» como la ausencia de un calendario oficial. En esta investigación no se encontró evidencia de que Estados Unidos e Irán hayan confirmado oficialmente una nueva fecha de negociación. Por ello, resulta difícil interpretar las palabras de Trump como un anuncio de un acuerdo o de un calendario de conversaciones.

Cambio clave: un mensaje de negociación sin calendario

Al Jazeera explicó que el 28 de agosto se cumplirían seis meses desde el inicio de la guerra de Estados Unidos contra Irán. Las declaraciones de Trump en ese momento hicieron hincapié en que Estados Unidos no tenía prisa, en lugar de presentar una fecha concreta para reanudar las negociaciones.

Anteriormente, Reuters informó el 18 de agosto que Trump había declarado que no había conversaciones en curso ni previstas con Irán. En ese momento, Trump afirmó que el estrecho de Ormuz estaba abierto. Consideradas conjuntamente, ambas informaciones, difundidas con ocho días de diferencia, muestran que el mensaje estadounidense confirmado públicamente se centra más en mantener la presión y controlar el momento de las negociaciones que en confirmar un calendario de conversaciones.

Lo confirmado hasta ahora no es una fecha de negociación, sino que Estados Unidos no ha hecho público ningún calendario.

Situación actual: campaña de sanciones y estrecho de Ormuz

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció oficialmente el 24 de agosto que, por orden del presidente, había iniciado la campaña económica de todo el Gobierno «Operation Economic Outcast», dirigida contra Irán y sus colaboradores. El Tesoro afirmó que aumentaría la exposición a sanciones secundarias para las entidades que continuaran realizando actividades relacionadas con Irán y que Estados Unidos aceleraría el ritmo de aplicación de las medidas.

El anuncio se produjo dos días antes de la entrevista con Al Jazeera. Por tanto, la declaración de Trump de que «no tiene prisa» debe interpretarse como una posición sobre las negociaciones expresada mientras Estados Unidos intensifica sus instrumentos de presión económica, no como un mensaje conciliador acompañado de un alivio de las sanciones. No obstante, todavía no se han confirmado públicamente ni los efectos futuros de la campaña de sanciones ni el momento de una eventual reanudación de las negociaciones.

El estrecho de Ormuz está directamente vinculado a las condiciones de negociación. Al Jazeera informó de que Estados Unidos e Irán habían firmado en junio de 2026 un memorando de entendimiento de 60 días sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz, el levantamiento de las sanciones contra Irán y el inicio de conversaciones sobre el programa nuclear iraní, y que dicho acuerdo expiró durante agosto.

Según la explicación de un alto negociador iraní transmitida por Reuters, Irán sostuvo, en esencia, que la cuestión del estrecho de Ormuz solo podría resolverse si Estados Unidos cumplía condiciones como poner fin al bloqueo de los puertos iraníes, levantar las sanciones al petróleo y desbloquear activos congelados. En cambio, Trump afirmó en el mismo periodo que el estrecho estaba abierto. Esta es la razón por la que las posiciones de ambas partes sobre el estado del estrecho y las condiciones para resolver la disputa son divergentes.

Impacto: primero quedan al descubierto los conflictos sobre las condiciones, no la reanudación del diálogo

Según un informe de AP del 26 de agosto, Irán y Omán estaban negociando la gestión de la navegación de buques comerciales en el estrecho de Ormuz. También se informó de que el primer ministro de Qatar tenía previsto visitar Teherán para debatir la reducción de las tensiones y la creación de condiciones para el diálogo. Esto muestra que se está considerando la posibilidad de contactos diplomáticos, pero no significa que se haya confirmado una nueva fecha de negociaciones entre Estados Unidos e Irán.

Irán se opone a la nueva presión económica estadounidense. AP informó de que el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, criticó la nueva presión económica de Estados Unidos en una carta enviada a las Naciones Unidas. Anadolu informó el 27 de agosto que Araghchi había instado a la ONU y al Consejo de Seguridad a rechazar las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos y las sanciones secundarias.

Las posiciones públicas de ambas partes pueden resumirse en tres puntos:

  1. Estados Unidos no ha presentado un calendario de negociaciones establecido y sostiene que sus medidas económicas y militares son eficaces.
  2. Irán vincula el bloqueo de los puertos, las sanciones al petróleo y la cuestión de los activos congelados con las condiciones para resolver el problema del estrecho de Ormuz.
  3. Se han informado conversaciones para reducir las tensiones a través de Omán y Qatar, pero no se ha confirmado que los gobiernos de ambos países hayan fijado oficialmente una nueva fecha de conversaciones.

Próximos puntos de verificación: anuncio oficial y condiciones del estrecho

En adelante, no bastará con comprobar si «se reanudan las negociaciones». Habrá que observar por separado si el Gobierno estadounidense anuncia oficialmente un nuevo calendario de conversaciones, cómo se aplican en la práctica el alcance y la ejecución de las sanciones secundarias de Operation Economic Outcast, y bajo qué condiciones se concreta el diálogo entre Irán y Omán sobre el estrecho de Ormuz.

También será importante comprobar si Estados Unidos o las Naciones Unidas emiten una respuesta oficial a la carta del ministro de Exteriores iraní. Con los hechos públicos disponibles actualmente, no puede afirmarse que un acuerdo esté próximo, que se haya confirmado el levantamiento de las sanciones ni que el problema del estrecho de Ormuz esté completamente resuelto. Las declaraciones de Trump del 26 de agosto se resumen mejor como una muestra de que Estados Unidos pretende controlar el momento de las negociaciones y mantener la presión, más que como una prueba de que el diálogo vaya a reanudarse de inmediato.