El 29 de agosto de 2026, una avioneta Cessna 172 despegó sin autorización del aeropuerto de Kalocsa, Hungría. La aeronave voló en dirección a la central nuclear de Paks y las Fuerzas de Defensa húngaras la detectaron mediante radar, tras lo cual desplegaron dos cazas que se encontraban en alerta.

Cambios clave

El aspecto central del caso es el despegue no autorizado de la avioneta, su vuelo en dirección a una central nuclear y la respuesta militar posterior. Las Fuerzas de Defensa declararon que los cazas permanecieron sobre la zona hasta localizar la avioneta dañada y hasta que llegaron un helicóptero de rescate y equipos de emergencia terrestres.

La aeronave realizó un aterrizaje de emergencia en un campo de girasoles cerca de Gerjen, a unos 7 km de la central nuclear de Paks. El aparato sufrió daños durante el aterrizaje, pero según el anuncio oficial no hubo víctimas.

Los hechos confirmados son el despliegue de los cazas y el aterrizaje de emergencia; no se ha anunciado que los cazas derribaran la avioneta.

Situación actual

La policía húngara detuvo a un hombre de 24 años, sospechoso, entre otros hechos, de huir del lugar e intentar apoderarse de un vehículo. La policía informó de que investiga el caso por adquisición ilegal de un vehículo y otros posibles delitos.

Las autoridades comprobaron si el hombre se encontraba ebrio y también están realizando pruebas para determinar si estaba bajo los efectos de otras sustancias. Por tanto, el móvil del delito y una posible influencia de drogas aún no pueden considerarse hechos confirmados.

Los comunicados oficiales y las informaciones verificadas tampoco concluyen que el vuelo haya sido un acto terrorista o un ataque contra la central nuclear.

Impacto

La información aeronáutica húngara registra alrededor de la central nuclear de Paks una zona de vuelo prohibido de 24 horas, con un radio de 3 km desde el centro de la instalación y un límite superior de FL195, desde el nivel del suelo. Sin embargo, el comunicado oficial de las Fuerzas de Defensa solo confirma que la aeronave voló en dirección a Paks y no especifica si llegó a entrar en esa zona de vuelo prohibido.

Hasta donde se ha podido confirmar, no se ha informado de daños en las instalaciones de la central ni de víctimas. El caso combina una respuesta militar y una investigación policial, pero no debe calificarse como un atentado terrorista o un ataque basándose en un móvil o un resultado que no hayan sido confirmados.

Próximas comprobaciones

La policía y las autoridades aeronáuticas han comenzado a inspeccionar el aeropuerto de Kalocsa y han anunciado que ampliarán las inspecciones a otros aeropuertos húngaros. Será necesario comprobar si se confirman los siguientes aspectos:

  1. Las circunstancias concretas del despegue no autorizado de la avioneta
  2. El móvil exacto del sospechoso y los resultados de las pruebas
  3. Si la aeronave llegó a entrar en la zona de vuelo prohibido de la central nuclear de Paks
  4. Los resultados de la ampliación de las inspecciones aeroportuarias